domingo, 1 de septiembre de 2024

¿Cómo lo ves?

He ido perdiendo vista de cerca, la que se necesita para leer. A mí me gusta mucho leer, pero no me importa. Las gafas de vista cansada, así es como las llaman, me permite seguir leyendo, el mayor placer de mi vida, si descontamos pensar.

Estoy en la terraza de la Casa Encendida (Madrid), disfrutando de una tórrida tarde de agosto, del primer día de agosto, para ser exacto. Sacó el libro Un mundo feliz y me dispongo a leer mientras tomo un refresco y las patatas que me han puesto de aperitivo. Hay mucha luz natural y leo sin necesidad de gafas. Al cabo de un rato me las pongo para forzar menos la vista.  Voy a coger el libro y observó que la imagen que me llega de las patatas es más detallada, más limpia, mejor enfocada, más precisa y preciosa. Lo mismo ocurre con la bebida y sus burbujas, con el hielo y cristal del vaso. Es un mundo más hermoso que el que veo sin gafas. Me las quito para comprobar que en efecto así es.

Uno se adapta a lo que tiene. No sé desde cuándo mi vista fue empeorando, calculo que desde hace unos cinco años. Me he ido adaptando y apenas soy consciente de ello, a pesar de que cada vez que me pongo las gafas noto esa mejora de mi mundo sensible. Soy afortunado por tener tan buena vista, por haber tenido tan buena vista. Pienso en las personas que nacen con miopía u otros defectos de la visión. Desde hace siglos es un problema con hasta cierto punto solución. Pero, ¿y cuando no existían las lentes correctoras? ¿Cómo verían el mundo los miopes? ¿Cómo legislarían, si eran legisladores, esos que veían una niebla más allá de unos pocos metros?, ¿prohibirían mirar? Es posible. ¿Serían buenos para la guerra? No ver al enemigo hasta que lo tienes encima quizá les hiciese ser valientes y triunfar, y luego ocupar puestos relevantes en la sociedad y legislar. O puede que no ver, pero oír el estruendo del enemigo, les hiciese sentir pánico. Acobardarse y huir. No ocuparían puestos relevantes en la sociedad y no legislarían.

No pasaba eso con el ejército griego. Ellos utilizaron la estrella doble Alcor y Mizar, en el rabo de la Osa Mayor, para comprobar la capacidad visual de los futuros guerreros, Si veían una estrella en lugar de dos, eran descartados, no triunfarían y no ocuparían puestos relevantes en la sociedad. Y no legislarían.

Creo, sin datos, ni mayor fundamento, que esto que he dicho: que los persas tenían mala vista, o al menos peor que la de los griegos, explicaría la derrota de sus enormes ejércitos frente a los humildes ejércitos griegos. Eso, y que estos últimos luchaban por la libertad, no por la libertad que, dice alguna, consistente en tomar una cerveza en la terraza de un bar. Lo que yo estoy haciendo ahora mismo y aquí mismo.

jueves, 1 de agosto de 2024

Espacio-tiempo


Nunca debí de dejar la astronomía

Hoy me he vuelto a encontrar con la Luna

y lo he comprendido.


Avanzar y retroceder,

esa es la única manera en la que podemos mejorar;

en la siguiente revolución alrededor del Sol.


Nadie en este universo,

ni en ningún otro,

comprenderá este poema,

y es que el hombre

no ha sido hecho para ser comprendido.

lunes, 1 de julio de 2024

Julio 2024

  1. ¿A más ignorancia más felicidad?
  2. No has sido niño si no has tenido padres
  3. Todo es más ridículo cuando te haces mayor
  4. El éxito atrae amigos. El fracaso trae a los verdaderos
  5. No tiene mérito ser “buena persona” cuando te va bien
  6. Qué poco nos gusta a los humanos aceptar lo que somos: animales
  7. La única comunicación posible es con nuestros semejantes, y de esos hay muy pocos, a veces, ninguno
  8. Mueres en paz si has podido realizar lo que viniste a hacer en este mundo. En muchos casos: comer y dormir
  9. ¿Es mejor cumplir las normas que imponen los gilipollas que aguantar a los gilipollas que las han impuesto?
  10. La grandeza de la democracia es igualar la opinión de la persona sabia con la de la ignorante y la del generoso con la del egoísta. Esa grandeza es justamente su ignominia